jueves, 13 de febrero de 2014

Los baños por favor?

"No vi nada extraño en él, entro, pidió un café con leche como cualquier cliente y antes de que se lo pusiera me pidió prestado un bolígrafo y  pregunto que le debía, pagó. Se tomó el café en la mesa de la esquina junto a la puerta de la terraza y miro el periódico, se levantó, preguntó por los baños y justo antes de entrar  dijo en voz alta "¡¡nos vamos a la mierda!!". La verdad es que no me sorprendió, tengo que reconocer que, entre la noticia que estaban dando en la televisión con la sonrisa de toda la plana PePista ante la aprobación de la ley del aborto, sonrisa por otro lado que no quería decir otra cosa más que joderos que es lo que hay, no me quedo más que asentir con la cabeza desde el fondo de la barra. Después, pues ya lo han visto, un Elmocidio en toda regla, me horrorizo todavía al pensar en la manera de hacerlo y encima deja la frase esa escrita en el periódico. "Yo soy un muñeco escribió, vivirás un Elmocidio, pero mañana me levantare y no habrá pasado nada. ¿Lo vas a cambiar?"

Agradecemos la declaración al joven camarero A.F.F que después del suceso se ha tomado unos días de descanso. Cierto es que los servicios actuaron de urgencia trasladando al Elmocida al hospital más cercano pero al intentar conocer sus datos personales esta redacción no ha podido dar confirmación de entrada en ningún complejo hospitalario de la ciudad.

Jk.
           

martes, 11 de febrero de 2014

La 4ª Vía

Todavía conmocionada la señora M.R hace un esfuerzo por relatarnos los minutos previos a tan triste desenlace.
Reproducimos textualmente las palabras de la que es la única entrevista otorgada por uno de los testigos en la mañana siguiente al suceso.

"Él me miro, su cara era un poema, la mirada perdida, veía algo raro en él, a la vez cercano, como si lo conociera, no se, como si hubiéramos compartido algo durante muchos años pero no conseguía recordar el qué. Solamente cuando salto gritando "esta es la verdadera vía!!" recordé que hace no mucho tiempo, en el mundo de la indiferencia todos eramos felices, nada nos hacía daño, todos veíamos los mismos dibujos. El tranvía paso y todo fue silencio, pero un murmullo rondaba en mí cabeza, nítido, algo que llego para quedarse y lo hizo, pero en un primer momento no le preste la atención que merecía. Esperando me susurro indignado que no habría acuerdo, que todo seria igual a la espera de que llegarán nuevas vacas que vaciar. Yo soy un muñeco me dijo, vivirás un elmocidio, pero mañana me levantaré y no habrá pasado nada. ¿Lo vas a cambiar?"

Agradecemos a la señora M.R haber tenido la amabilidad de atendernos, cierto es que los servicios actuaron de urgencia trasladando al elmocida al hospital más cercano pero al intentar conocer sus datos personales nadie ha podido dar confirmación de entrada en ningún complejo hospitalario de la ciudad.

Jk.

Elmo.

Sí, es él! lo recuerdas? Lo viste en acción alguna vez? Aprendiste algo? Él estuvo allí, muchas tardes intentando cambiar tú mundo. Lo buscan, tiene una peculiar manera de reivindicarse, traumatizar y desaparecer para luego volver con más fuerza. Si lo ves no lo dudes, estate atento pues seguramente te mostrará la peor manera de luchar ante la indiferencia de hoy . Su sacrificio debería hacerte más fuerte y luchar por aquellos momentos en los que un día hace mucho tiempo ya, su única ambición era intentar mostrarte un nuevo mundo. Si, es Elmo, un muñeco. ¿Y tú?



Jk.